jueves, 20 de septiembre de 2012

Artículo I: Una educación que fomenta la creatividad


Una educación que fomenta la creatividad



"El arte supremo del maestro es 
despertar la ilusión por la 
expresión creativa y los conocimientos" 
A. Einstein 
¿Qué es creatividad?
    Según la Real Academia Española la creatividad es la facultad de crear, la capacidad de creación. De acuerdo a Dense Morales, la creatividad es un conjunto de aptitudes inherentes en cada ser humano, condicionada por diferentes variables que influyen en las respuestas o resultados ante una problemática determinada, como: la inteligencia, la personalidad, las necesidades humanas, la cultura, el medio o entorno y las capacidades cognitivas."La creatividad es la fuente primordial de la innovación, la cual es reconocida a su vez como principal elemento impulsor del crecimiento y la creación de riqueza, ya que es clave para realizar mejoras en el ámbito social y constituye un instrumento esencial a la hora de hacer frente a los diferentes retos mundiales" (Unión Europea, 2008).
    Si bien, los alcances de la creatividad son por todos conocidos, resulta contradictorio que en las escuelas cada día se atente contra la capacidad creadora de los niños. Muchas veces se confunde ser creativo con ser competente, sin saber que son conceptos muy diferentes.

Competente v/s Creativo
    H. Gardner hace una diferenciación entre lo que implica ser una persona competente y ser creativo. Una persona competente es aquella que alcanza la cima de las prácticas habituales de un dominio. En cambio una persona creativa es la que está insatisfecha con las prácticas habituales, con los estándares preestablecidos, por lo que busca nuevas alternativas de solución, caminos diferentes a los ya dados, y no le importa errar, pues intenta una y otra vez hasta conseguir el resultado que esperaba. 

Escuela contra la creatividad
    Los niños nacen con una capacidad creativa, ven el mundo de forma diferente, sin prejuicios ni trabas, pero a medida que crecen pierden su curiosidad y deseos de aprender, esto a causa de la influencia de la visión adulta del mundo que les inculcamos a medida que pasan los años.
    Históricamente la Escuela se ha construido sobre la base de que el niño es un recipiente vacío, el cual debemos llenar y moldear para que cumpla con los requerimientos de una sociedad que tiende a homogeneizar. Hoy en día la escuela es en esencia formadora de competentes, pues establece estándares predefinidos, busca que todos sean iguales y que den respuestas memorizadas a preguntas pre- fabricadas, sin propiciar su capacidad investigadora.
  
Cambiando los paradigmas: Una Educación que fomenta la creatividad
    J. Piaget afirma que el objetivo principal de la educación es formar personas capaces de hacer nuevas cosas, no simplemente de repetir lo que otras generaciones han hecho; personas creativas, inventivas y descubridoras.
     Como docentes, más que propiciar la adquisición de conocimientos, la memorización de contenidos y la mera repetición de respuestas "correctas", debemos aspirar a que nuestros estudiantes sean capaces de innovar, de investigar, que sientan curiosidad por conocer el mundo, por interpretarlo. Debemos encausar su deseo de aprender, invitándolos a pensar críticamente. 
    Para esto, es necesario que contribuyamos, en primer lugar, con el ejemplo: nuestras clases deben ser creativas, basta ya de la típica enseñanza pizarra- libro-cuaderno. Aprender va más allá de escribir información para después leerla y memorizarla. Nuestras actividades deben ser atrayentes y deben enfocarse a que el niño produzca, que haga, pues el ser humano siempre aprende lo que hace, pero debe esforzarse para lograr aprender aquello que no hace.
    En primer año recibimos a niños que están en la cúspide de su capacidad creadora, debemos aprovechar esto a nuestro favor, propiciando que resuelvan problemas, que jueguen con las diferentes alternativas de solución, promoviendo el error como un paso más para lograr sus objetivos, instándolos a exponer sus puntos de vistas, y a respetar las opiniones de los otros. 
   Las respuestas no deben ser dadas por el profesor, no deben buscarlas en los textos de estudios, ellos deben ser capaces de experimentar, investigar, analizar para responder los cuestionamientos o problemas planteados.
   También, resulta beneficioso que la comunidad sea incluida en la labor docente, promover el diálogo con personas de diferentes edades, condiciones socio-culturales, etc. Hacer que el niño valore las diferencias como algo positivo, que contribuye a enriquecer la cultura, que sea capaz de observar su realidad y que desee contribuir con el cambio positivo de ésta.
En fin, una educación que fomente la creatividad debe respetar la autonomía, debe dar libertar de elección, dejar que los niños sean libres...para pensar.





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